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No me mataste, pero me dejaste agonizando

Eras en amor de mi vida, la persona en la que más confiaba. Tus brazos fueron el lugar en donde yo me sentía mas segura, me sentía a salvo de mis miedos e inseguridades.

Me cuesta creer que sea : «La misma persona que me consolaba, la misma persona que creaba el caos para que yo sufriera».

Te tuve que abandonar y lo hice aún amándote, me sentí tan culpable por hacerlo. Pero lo hice porque tú le habías dado a otra persona, lo que yo soñaba contigo «Un hogar y un hijo».

Para mi ya no había nada que me pudieras ofrecer, por eso me tuve que ir, fue un último acto de dignidad y amor propio.

Me manipulaste y me usaste, nunca tuviste un sentimiento sincero hacia mi, me dolió mucho ver la realidad. De hecho, todos lo veían menos yo, porque estaba ciega por mi dependencia emocional que creí que era AMOR.

Hoy me toco perder y no se que me duele más si mi corazón, mi ego o mi alma.

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